Comprar reseñas Google: El truco de la reputación online

Google My Business esta probando una nueva función que permite a las empresas agregar colecciones de productos a sus listas, en lugar de servicios. Esta característica fue detectada por el especialista local en SEO Nathan Schoell, quien publicó una captura de pantalla en Twitter. Y no es de extrañar que cada vez más empresas se dediquen a comprar reseñas en Google My Business.

Como Schoell explica en su tweet, la función aparece donde las empresas normalmente podrían agregar servicios a su listado.

Para cada producto, las empresas pueden mostrar el nombre del producto, una descripción de 1.000 caracteres, el precio y una foto.

En el caso de Schoell, la opción de agregar servicios ha sido reemplazada por productos para su negocio de concesionarios de automóviles. Eso tiene sentido ya que un concesionario vende principalmente productos.

Schoell señala en los tweets que aún está viendo la opción de agregar servicios para listados de empresas en otras categorías.

Por lo tanto, esto puede implementarse caso por caso, dependiendo de si la empresa pertenece a una categoría que se especializa en productos o servicios.

Por supuesto, si la empresa ofrece productos y servicios, no hay nada que impida que incluyan una combinación de ambos en sus listados de GMB.

Mike Blumenthal, una autoridad en la búsqueda local, intervino en el hilo de Twitter diciendo que también vio este artículo el otro día.

Así que todavía todo esto esta muy nuevo pero la característica parece estar llegando lentamente a las personas.

Posicionamiento web Bilbao: ¿Qué es el marketing experiencial?

Con el surgimiento de la sociedad 2.0 (incluso ya se habla de la 3.0) y la proliferación de los medios sociales, la forma de hacer marketing ha sufrido una transformación trascendental. La estrategia para acercar a los consumidores a las marcas ha dado como resultado el marketing experiencial, que tiene como objetivo estrechar lazos de unión entre las empresas y su público objetivo, permitiendo a los consumidores interactuar directamente con sus marcas. Es un tipo de marketing que trata de despertar los sentimientos y las emociones de los consumidores para conducirlos a un mundo lleno de sensaciones creadas por las compañías.

Cada vez hay más empresas de posicionamiento web en Bilbao que ofrecen multitud de servicios como diseño web, marketing de contenidos, posicionamiento web Bilabo, diseño gráfico o gestión de redes sociales.

Diversos estudios relacionados con el marketing confirman la estrecha relación que existe entre las emociones y la acción de comprar, y demuestran también que los consumidores demandan las marcas que más sentimientos y sensaciones les provocan. Gracias a los avances del marketing las compañías conocen los comportamientos de los consumidores y pueden predecir sus conductas e influir en su pensamiento a través de diferentes emociones y sensaciones, como olores, sonidos, imágenes o colores, que se convierten en valores estratégicos para las marcas.

Los consumidores de hoy en día conocen el mercado y sus decisiones de compra se basan, además de en el precio del producto, en otro tipo de argumentos, como las emociones que les despiertan los productos. A través de esas sensaciones el consumidor consigue diferenciar una marca de otra y las firmas logran la fidelización de los usuarios. Hoy en día el consumidor exige mucho a las casas, y, por este motivo, las empresas tienen que estar a la altura para poder cumplir y satisfacer todas sus necesidades.

Muchas son las firmas que se han subido al carro de ofrecer experiencias emocionales a sus consumidores. La famosa manzana de Apple, Coca-Cola, Red Bull, la factoría Disney… Las marcas han aprendido rápidamente la lección y conocen a la perfección las claves para transmitir de forma única y diferencial las características de los productos a través de experiencias que enriquecen emocionalmente al consumidor. Es el caso de la marca de vehículos BMW, que con sus campañas publicitarias llenas de emociones ha conseguido construir un sólido puente entre empresa y consumidor. La campaña que llevaba como slogan “¿Te gusta conducir?” es todo un ejemplo de marketing experiencial; supuso un hito en la industria de la automoción: el protagonista del spot no era un coche, sino una mano que viajaba libremente por el mundo.

El reclamo publicitario iba mucho más allá, pues intentaba crear una conexión con el usuario para despertarle todo tipo de sensaciones relacionadas con la magia de conducir, en este caso, un BMW. Sin duda, un anuncio que difícilmente se evaporará de las mentes de los consumidores.

Desventajas de las redes sociales para una empresa

El descomunal cambio que ha supuesto Internet y la aparición de las redes sociales ha abierto muchas oportunidades para las empresas, pero ha generado a la vez riesgos que no siempre son evidentes. A día de hoy, casi todas las empresas están presentes en redes sociales, cuentas en Twitter, Facebook o Youtube. Vamos a ver a qué se exponen con su presencia online.

El más evidente de los riesgos es el que puede dañar a la reputación de la empresa. La persona encargada de gestionar las cuentas en redes sociales debe ser un experto en comunicación ya que un perfil online es accesible a millones de potenciales clientes. Un desliz de cualquier tipo, una broma de mal gusto, un comentario que pueda ser ofensivo se difunde y replica a una velocidad pasmosa. El riesgo para la empresa es ofender a un colectivo con fuerte influencia que pueda llegar a boicotear a la empresa.

También en el plano comunicativo, la presencia en redes sociales acerca a los clientes y las empresas. En cierto modo, obliga a las empresas a estar mucho más pendientes de los mensajes que reciben de sus “ciber-amigos”. Emplear una cuenta de Facebook o de Twitter para reclamaciones tiene el doble riesgo de hacer visibles esas reclamaciones a otros usuarios y de exigir a la empresa respuestas lo más rápidas y ajustadas, al igual que si fieses a borrar reseñas de Google.

Existen también riesgos en cuanto a la privacidad, tanto de los empleados como de los contactos que una empresa realice en redes sociales. Los perfiles de redes sociales son una fuente importante de información, en ocasiones privada. Las empresas deben estar atentas a no traspasar los límites que establece la Ley Orgánica de Protección de Datos al recabar información de los perfiles online y por supuesto no difundirla sin permiso expreso del titular de esa información. Los empleados deben además saber que las empresas intentan obtener información sobre ellos a través de las redes sociales, con lo que harían bien en pensar qué cuelgan en sus perfiles si la empresa puede acceder a ellos.

Otro de los riesgos, el cual viene ya respaldado por informes al respecto es el de la penetración de software malicioso a través de los perfiles de redes sociales. Pandasecurity, la empresa creadora del famoso antivirus, presentó datos sobre la incidencia de ciberataques a pequeñas y medianas empresas a través de un informe en 2011. Según el mismo, un tercio de las pymes analizadas en el documento habían sido objeto de ataques de software malicioso y algunos de estos ataques supusieron incluso pérdidas económicas para la empresa.

Un ataque informático a una empresa puede buscar obtener información propia de la empresa, alterar los sistemas de comunicación y así generarle dificultades en su actividad o robar su propiedad intelectual. Es por ello necesario que los empleados, sobre todo aquellos que estén más expuestos en su puesto trabajo a las redes sociales, tengan ciertos conocimientos en materia de seguridad digital para prevenir las intrusiones.

Las redes sociales son un campo muy nuevo que aún está por explotar en todo su potencial, pero su utilización por parte de las empresas implica exponerse a determinados riesgos que no son siempre controlables. Para ello es fundamental que la compañía que pretenda utilizar las redes sociales sea consciente de los problemas que pueden entrañar y que, sobre esa base, desarrolle tanto su estrategia online como una política de redes sociales para sus empleados.